De cómo llegó Trump a presidente y otras cosas más felices

Últimos días de noviembre. La montaña rusa que es el 2016 comienza a bajar por esa cuesta que nos enfrenta de bruces a la idea de que el año se nos ha acabado. Pero los días que restan se anuncian cargaditos. Todavía queda oficialmente una semana de temporada ciclónica y diciembre siempre nos trae a los cubanos (más bien a los habaneros, por desgracia) Festival de Cine Latinoamericano y Festival Jazz Plaza.

Pero bueno, como a mí no me pagan por reflexionar fuera del envase los viernes sino por hacer recomendaciones, empecemos.

Uno de los fenómenos que más relevancia ha tomado en los últimos tiempos, pero que ni por asomo es algo novedoso, es el de la creación de noticias falsas. Un lucrativo negocio que ha escalado a partir de la monetización de espacios publicitarios en las redes, cuyo éxito está determinado en buena medida por su viralidad. The Washington Post nos pone delante de uno de los “genios” creadores de esas noticias falsas, un tipo capaz de declararse culpable de la victoria de Trump. Advertencia: leer sus opiniones pueden hacerlos perder un poquito la fe en la humanidad.

Por suerte si terminamos rindiéndonos con los homo sapiens nos queda la esperanza de que las supermáquinas lo hagan un mejor que nosotros. Microsoft le está poniendo todo su empeño al diseño de una computadora cuántica, algo que parecía propio de la ciencia ficción pero que de ser posible nos pondría a las puertas (otra vez) de una nueva era.

Siguiendo en la cuerda futurista, The Verge, como parte de su celebración por sus primeros cinco años, ha publicado una entrevista a Andrew Wilson, CEO de Electronic Arts, la superpoderosa empresa de videojuegos, en la que el ejecutivo predice que para el 2021 viviremos una experiencia aún más inmersiva en los videojuegos. Uno en el que nuestro desempeño en el campo de fútbol con los amigos puede influir en el estado del perfil personal de FIFA.

De vuelta al planeta Tierra en 2016, The Guardian comparte la noticia de que un historiador alemán ha descubierto el decreto de exilio de Friedrich Trump, del reino de Bavaria, allá por 1905. Una de las tantas vueltas de la rueda dentada que nos ha dejado a las puertas de la presidencia de su nieto Donald J. Trump.

Y ya que hablamos de Trump (como si hiciéramos otra cosa por estos días) Forbes tuvo acceso, por primera vez desde que el susodicho saliera electo, a Jared Kushner, ridículamente ricachón, yerno del neoyorquino más odiado del mundo y el supuesto cerebrito detrás de la campaña electoral de Trump. Un tipo al que habrá que seguirle la pista en los próximos tiempos

Olvidémonos (mientras podamos al menos) de que el anfitrión de The Apprentice tendrá acceso a los códigos nucleares y pensemos en cosas más felices. Como que, por ejemplo, el MoMa pondrá a nuestra disposición buena parte de su archivo histórico, a través de fotografías, en los que podremos admirar cómo lucieron en su momento buena parte de las exposiciones que el importante museo arte contemporáneo ha realizado en sus muchos años de vida.

O este pequeño trabajo de Jorge Carrión, a partir de un ensayo que recientemente publicara el destacado fotógrafo Joan Fontcuberta, sobre lo que denomina la etapa de la posfotografía.

O este asombroso video de OK Go, la banda de rock conocida por sus audaces audiovisuales, que se embarca en una inolvidable aventura de 4.2 segundos. Disfrutemos, que aún le quedan días al año 2016.

No olviden guardarlo todo en Pocket.